miércoles, 3 de agosto de 2016

SILVANA POCCIONI



Silvana Poccioni nació en 1951 en Rocchetta a Volturno (Isernia) y vive en Agnone.
Ha publicado: In fondo al mattino y Quare id faciam.


OSCURIDAD

Negro de túnel.
Solo
al fondo
un temblor de luz
vana ilusión
de esperado
paso.
Y van adelante
con pies de autómata
las esperanzas
cansadas de renacer
después de tantas muertes.


BUIO

Nero di tunnel.
Solo
in fondo
un tremito di luce
vana illusione
di sperato
varco.
E vanno avanti
con piedi d’automa
le speranze
stanche di rinascere
dopo tante morti.



martes, 12 de julio de 2016

STEFANIA ONIDI


Stefania Onidi nació en San Gavino Monreale (Cagliari, Cerdeña) en 1973.
Ha publicado: Con un filo di voce y Qui Altrove e Oltre.


PERSPECTIVA

Esta tarde es un envoltorio
de palabras calladas,
tela ligera de hojas y de abismos.
Áspero eco de un sueño.
Y busco espacios en la mirada de la luna
para medir mi vuelo;
entreveo desde aquí un intervalo de libertad,
un palmo de corazón,
el tuyo, desnudo núcleo de verdad.
Necesito este invierno
para renacer,
este silencio
que es viento, refugio, mutación.


PROSPETTIVA

Questa sera è un involucro
di parole taciute,
telo leggero di foglie e di abissi.
Aspra eco di un sogno.
E cerco spazi nello sguardo della luna
per misurare il mio volo;
intravedo da qui un intervallo di libertà,
un palmo di cuore,
il tuo, nudo nucleo di verità.
Ho bisogno di quest'inverno
per rinascere,
di questo silenzio
che è vento, rifugio, mutamento.    





lunes, 11 de julio de 2016

PIER FRANCESCO DE IULIO


Pier Francesco De Iulio nació en Roma en 1967.
Ha publicado en diversas revistas y libros colectivos.


HAY UN TIEMPO…

hay un tiempo suspendido,
y hay otro tiempo
irregular
que escande nuestras horas
detrás de las esquinas de los bares
o a lo largo de los cables del teléfono
sobre los tejados de este cuarto de hotel,
es una mecánica orbital:
el periplo de nosotros mismos
mientras permanecemos inermes
como infinitas tierras
intercambiándonos nutrición.


C’È UN TEMPO…

c’è un tempo sospeso,
e c’è un altro tempo
irregolare
che scandisce le nostre ore
dietro gli angoli dei bar
o lungo i fili del telefono
sopra i tetti di questa camera d’albergo,
è una meccanica orbitale:
il periplo di noi stessi
mentre restiamo inermi
come infinite terre
scambiandoci nutrimento.